La rápida evolución de las variantes de ransomware, las tácticas de ingeniería social y los ataques basados en inteligencia artificial pueden hacer que la resiliencia cibernética parezca una batalla imposible. Pero la ciberseguridad es mucho más que intentar ser más listo que los atacantes. Si bien es cierto que las amenazas más sofisticadas exigen defensas más avanzadas, también hay medidas sorprendentemente sencillas que puedes adoptar para reducir significativamente el riesgo.
En este blog, analizaremos cuatro prácticas recomendadas de protección de datos fáciles de aplicar, su papel en una estrategia de ciberdefensa de múltiples capas y cómo Commvault ayuda a los clientes a ponerlas en práctica.
1. Implementar imágenes ya reforzadas.
Ni siquiera la cerradura más resistente te servirá de nada si dejas las ventanas abiertas. Nada menos que el 23 % de los ataques a infraestructuras en la nube se deben a vulnerabilidades comunes de configuración, como políticas de red excesivamente permisivas, servicios y puertos innecesarios, y protocolos no seguros. Si subsanas estas deficiencias, ya habrás mejorado considerablemente la seguridad de tu superficie de ataque.
¿Por qué tantas empresas dejan vulnerabilidades que suelen ser objeto de ataques en sus entornos en la nube? A menudo, simplemente actúan con tanta prisa que no se aseguran de que las imágenes que implementan sean seguras. Pero Commvault puede ayudarles a encargarse de ese paso.
Commvault Cloud Platform está disponible en imágenes preconfiguradas que se ajustan a los criterios de referencia del Center for Internet Security (CIS). Estas prácticas recomendadas integradas ayudan a reducir las vulnerabilidades de las siguientes maneras:
- Modificando la configuración predeterminada del software, como las políticas de contraseñas, los parámetros de bloqueo de cuentas y los niveles de registro, para dar prioridad a la seguridad.
- Desactivar protocolos obsoletos o inseguros, como SMBv1, SSLv3 y el cifrado RC4.
- Desactivar los servicios innecesarios y cerrar los puertos no utilizados en los sistemas operativos y las aplicaciones.
- Eliminar los shells que puedan servir de vía a los atacantes para ejecutar código malicioso.
Además de estas imágenes CIS reforzadas para nuevas implementaciones, Commvault también puede proporcionar scripts para que los clientes validen y refuercen las configuraciones de su entorno actual. Al eliminar las vulnerabilidades habituales derivadas de configuraciones erróneas, ayudamos a evitar que haya puntos débiles que puedan dar lugar a ataques.
2. Proteger Active Directory.
Como centro de control centralizado para el acceso y la autorización en toda tu red, Active Directory (AD) es tanto un objetivo principal de los ataques como un vector de ataque letal. Para los atacantes, penetrar en AD es como robar la tarjeta de acceso a tu edificio, lo que les permite moverse de forma sigilosa por tu entorno, elevar privilegios para aplicaciones y datos críticos, y establecer una base desde la que controlar los activos de tu empresa. También pueden bloquear el acceso a usuarios legítimos, lo que paralizaría tu negocio. Para contrarrestar estas tácticas, debes proteger los datos de AD y revertir cualquier cambio que consigan realizar.
Commvault puede ayudarte a proteger Active Directory frente a ataques, salvaguardando tus objetos de política de grupo, usuarios, grupos, políticas de acceso condicional, roles y mucho más. Si se producen cambios perjudiciales —ya sea de forma intencionada por parte de los atacantes o por error de tus propios administradores—, podrás recuperar rápidamente cualquier objeto eliminado o restaurar los atributos sobrescritos. Para simplificar las cosas, también ofrecemos la posibilidad de revertir únicamente los atributos de los objetos que te preocupen, sin necesidad de realizar una restauración completa de AD. No obstante, si necesitas restaurar todo el entorno de AD, también te lo ponemos muy fácil.
3. Mantén las copias de seguridad fuera del alcance del ransomware.
Prácticamente todos los ataques de ransomware también tienen como objetivo la infraestructura de copias de seguridad. Al fin y al cabo, si las organizaciones pueden simplemente restaurar sus activos afectados, el ataque inicial fracasa: no hace falta pagar ningún rescate y los atacantes no obtienen ningún beneficio. Por eso, las copias de seguridad frecuentes y seguras son la solución definitiva para defenderse del ransomware.
Hay muchas formas de proteger las copias de seguridad, pero el «air gap» destaca como una medida especialmente elegante y eficaz. Es sencillo: si no se puede acceder a tus copias de seguridad ni desde dentro ni desde fuera de tu organización, los atacantes no tienen forma alguna de llegar a ellas para manipularlas o eliminarlas. Incluso si todas tus demás defensas fallaran y tus datos principales quedaran cifrados o eliminados, podrás recuperarte rápidamente y volver al trabajo.
Commvault permite aplicar el «air gap» gracias a nuestra solución Commvault AirGap. Almacenamos una copia secundaria a prueba de manipulaciones de tus copias de seguridad en un formato inmutable, en un almacenamiento en la nube seguro y aislado. Pase lo que pase en tu red corporativa, seguirás disponiendo de una copia limpia y libre de infecciones de tu entorno de producción para restaurarla. Eso supone una victoria para ti y una derrota para los atacantes.
4. Exigir la autorización de varias personas.
La mayoría de las empresas ya recurren a la autenticación multifactorial (MFA) para evitar el acceso no autorizado, como es lógico. Sin embargo, en el entorno actual, caracterizado por amenazas graves, algunas situaciones —como borrar una copia de seguridad o autorizar una solicitud de restauración— exigen niveles de control aún mayores.
La autorización multipersona va más allá de la autenticación multifactorial (MFA), ya que no solo exige una segunda prueba de identidad de la misma persona, sino también la aprobación de una persona totalmente diferente —o incluso de varias personas—. De este modo, aunque los atacantes consigan el control de varios factores de autenticación, como por ejemplo al comprometer tanto la cuenta de un usuario como su dispositivo, seguirán sin estar en condiciones de actuar. Lo mismo ocurre con un empleado malintencionado: al requerirse aprobaciones adicionales, un empleado deshonesto no puede llevar a cabo un ataque por su cuenta.
Las soluciones de Commvault permiten a los clientes implementar flujos de trabajo de autorización en los que intervienen varias personas para una amplia gama de tareas que pueden considerarse destructivas, entre las que se incluyen:
- Detener un proceso de copia de seguridad de un sistema, un servidor o un recurso compartido de archivos.
- Eliminar o restaurar una copia de seguridad.
- Retirar la autorización a un agente o a un conjunto de copias de seguridad.
Los administradores pueden configurar el número de personas encargadas de dar el visto bueno, los grupos de usuarios y los usuarios concretos necesarios para autorizar tareas específicas.
Si aún no estás aplicando estas cuatro medidas, deberías hacerlo. Nunca diríamos que constituyen una estrategia integral de ciberdefensa: seguirás teniendo que llevar a cabo todas las demás tareas, desde analizar la información sobre amenazas y gestionar las vulnerabilidades hasta desarrollar tu infraestructura de seguridad. Pero cuando unas medidas tan sencillas pueden reducir significativamente tu riesgo, la única pregunta que debes plantearte es cuándo puedes empezar.
Descubre cómo Commvault Cloud puede ayudarte a proteger tu red frente a los ciberataques mediante una estrategia de defensa en varias capas.