Para los profesionales de la seguridad y de las tecnologías de la información, el panorama de riesgos está en constante evolución, y les preocupan especialmente las amenazas externas y las brechas de seguridad. Las organizaciones son conscientes de que no se trata de si sufrirán una brecha de seguridad o cuándo ocurrirá, sino de qué hacer cuando descubran que ya la han sufrido.
Nos hemos asociado con GigaOm para realizar una encuesta a 1.000 responsables de TI y seguridad de todo el mundo con motivo de nuestro primer Informe sobre la Readiness para la recuperación cibernética, y hemos aprendido mucho sobre el abrumador conjunto de retos a los que se enfrentan.
Entre los principales retos de seguridad a los que se enfrentan los encuestados se encuentran la creciente sofisticación de los piratas informáticos y de los tipos de ataques, el uso de la inteligencia artificial por parte de los ciberdelincuentes, una superficie de ataque más amplia debido a la nube y al SaaS, y la adopción de tecnologías basadas en la inteligencia artificial en las herramientas de seguridad.
La adopción por parte de nuestros encuestados de diversas capacidades generales de seguridad —gestión de identidades y accesos; protección, detección y respuesta ante intrusiones; prevención y protección contra la pérdida de datos; y gestión del estado de seguridad— se sitúa entre el 75 % y el 80 %, y la solución actualmente implantada resulta satisfactoria o necesita mejoras. Sin embargo, en términos generales, el 42 % de los encuestados se muestra satisfecho con su ciberseguridad general, mientras que el 38 % considera que es necesario mejorar sus medidas de ciberseguridad.
En lo que respecta a la recuperación tras un ciberataque, el principal reto señalado en nuestra encuesta fue la complejidad de las aplicaciones y los datos críticos, mencionada por el 44 % de los encuestados, seguida del coste. Un número significativo de organizaciones (42 %) carece de una idea clara de quién es el responsable de impulsar las estrategias de ciberresiliencia y recuperación, así como de su ejecución.
Afortunadamente para aquellas organizaciones que carecen de una responsabilidad clara en materia de estrategias de recuperación cibernética —y para el 38 % cuyas medidas de ciberseguridad deben mejorarse—, ya está disponible el informe completo «Cyber Recovery Readiness Report». Está repleto de recomendaciones prácticas que te permitirán estar mejor preparado para hacer frente a una brecha de seguridad y recuperarte de ella, incluidos los cinco indicadores de madurez que hemos identificado en las organizaciones con resiliencia cibernética. Descárgalo aquí.