Cuando alguien sufre una lesión incapacitante, lo primero que quiere saber es cuánto tardará en recuperarse. Tras un ciberataque, el equipo informático de una empresa sanitaria se enfrenta a la misma pregunta, pero con mayor urgencia.
Cada minuto de inactividad supone un riesgo crítico para los datos confidenciales, la reputación y los pacientes de tu organización. ¿Cuál será tu respuesta?
En una entrada reciente del blog «Rx for Cyber Threats», hablábamos de la importancia que tiene para las organizaciones sanitarias contar con una estrategia de recuperación mínima viable (MVR): un enfoque centrado en el negocio para restablecer los servicios y funciones más críticos para tus operaciones principales.
Si das prioridad a lo más importante, podrás recuperarte con mayor rapidez, eficacia y fiabilidad. Esto es especialmente importante cuando hay vidas en juego.
Pero tener una estrategia es solo el principio. Para proteger a tus pacientes y a tu negocio, también tienes que aplicarla de forma eficaz. Por eso, Commvault ofrece una autoevaluación gratuita de viabilidad mínima para ayudarte a determinar en qué medida estás preparado para reanudar las operaciones principales tras un desastre, en comparación con otras organizaciones similares, y qué puedes hacer para mejorar tu capacidad de MVR.
¿Sabes por dónde empezar?
Según un informe reciente de GigaOm, «Minimum Viable Recovery: Closing the Recovery Gap», el 54 % de las organizaciones no confían en sus propios planes de recuperación. La autoevaluación de viabilidad mínima de Commvault puede ayudarte a comprender tu preparación en los tres pilares de GigaOm para una implementación exitosa de la MVR:
- Prioridades fundamentales para la empresa
- Respuesta técnica cuantificable
- Preparación de la organización para la recuperación
El primer pilar se centra en identificar tus funciones más críticas y en determinar sus dependencias técnicas. Al establecer prioridades antes de que se produzca un ataque, podrás actuar con mayor rapidez y eficacia en caso de emergencia. Tu autoevaluación de viabilidad mínima te ayudará a determinar en qué medida has sentado estas bases y en qué aspectos podría ser necesario aportar mayor claridad y coordinación.
¿Cómo vas a proceder?
Una vez que hayas trazado tu estrategia de viabilidad mínima (MVR), el siguiente paso es confirmar que estás preparado para ejecutarla con eficacia. Tu respuesta técnica dependerá de la seguridad de las copias de seguridad de los sistemas y datos críticos, la protección de los sistemas utilizados para la recuperación, la detección e identificación precisas de las amenazas, una infraestructura limpia en la que reconstruir los sistemas y otras capacidades.
Tu autoevaluación de viabilidad mínima te ayudará a comprender si dispones de la capacidad técnica y organizativa no solo para detener el ataque actual, sino también para recuperar los datos comprometidos, reconstruir los sistemas dañados y prevenir ataques similares en el futuro.
¿Está preparada tu organización?
El tercer pilar del modelo GigaOm se centra en la preparación para la recuperación continua. Dado que las empresas sanitarias se encuentran entre los objetivos más frecuentes de los ciberdelincuentes, sería razonable suponer que sufrirán un ataque en algún momento y prepararse en consecuencia.
Tu Autoevaluación de Viabilidad Mínima está diseñada para abordar elementos clave de la preparación organizativa, desde funciones, responsabilidades y procedimientos de recuperación bien definidos hasta acuerdos de nivel de servicio (SLA) claros para cargas de trabajo críticas. También sabrás si tus prácticas de pruebas son suficientes para mantener tu plan actualizado y a tu equipo preparado para cualquier problema.
Los resultados de tu laboratorio te están esperando…
Al finalizar la autoevaluación de viabilidad mínima, recibirás un informe detallado en el que se analiza tu grado de preparación para la recuperación en los elementos clave de la viabilidad mínima, una visión general de alto nivel en la que se compara tu estrategia de RVM con la de tus homólogos y recomendaciones prácticas para acelerar tu respuesta ante la próxima catástrofe.
No esperes a sufrir un ataque para descubrir hasta qué punto estás preparado para recuperarte. Empieza ya tu autoevaluación de viabilidad mínima para ofrecer una atención ininterrumpida a tus pacientes y capacidad de recuperación a tu empresa.