A medida que el mundo entra en la era pospandémica, caracterizada por una mayor transformación digital, han surgido nuevos retos a los que las empresas (y sus datos) tendrán que hacer frente. Ante el aumento de la presión económica, la transformación digital y las iniciativas en la nube se centrarán en generar eficiencias a través de los costes y los recursos.
Para ayudar a las organizaciones a capear estas aguas (potencialmente) turbulentas, hemos recopilado las opiniones de algunos líderes de opinión clave de Commvault.

Param Kumarasamy, vicepresidente de Gestión de Productos
: Resiliencia y tecnologías nativas de la nube
En 2023, la incertidumbre económica seguirá aumentando en un contexto de crecimiento masivo de los datos y de recursos de TI cada vez más limitados. Esto hará que las empresas pasen de centrarse en iniciativas de transformación a centrarse en la resiliencia. Esperamos que los ejecutivos adopten una postura defensiva para abordar los problemas conocidos y sacar más partido a unos recursos limitados. Las iniciativas de resiliencia de TI impulsarán la adopción de tecnologías de IA y aprendizaje automático (ML), como la autosupervisión y la gestión de activos de TI, así como la automatización y la orquestación de actividades de TI tanto en entornos locales como en la nube.
En los últimos años hemos sido testigos de un enorme crecimiento de las iniciativas de nube híbrida y multinube en las empresas. En 2023, prevemos que las organizaciones redoblen su apuesta por las tecnologías nativas de la nube. Al igual que ocurrió con el cambio de los entornos físicos a la virtualización, veremos cómo las empresas pasan de las tecnologías de virtualización a adoptar cada vez más Kubernetes, contenedores y DevOps, tanto en entornos locales como en la nube.

Reza Morakabati, director de sistemas de información:
los directores de sistemas de información necesitan un enfoque integral para la protección de datos
Al entrar en 2023, los directores de sistemas de información (CIO) deberán adoptar un enfoque integral y adaptado a cada situación a la hora de evaluar su mapa de destinos de almacenamiento de datos. Es posible que las empresas adopten de forma indiscriminada la nube o las soluciones locales basándose en recomendaciones generales, pero la decisión debería depender en gran medida del uso que se vaya a dar a los datos.
Los directores de sistemas de información (CIO) deben centrarse en cinco áreas principales: escalabilidad, flexibilidad, agilidad, seguridad y coste. La nube, por ejemplo, cumple muchos de estos requisitos, pero podría suponer una parte significativa del presupuesto operativo de un CIO, mientras que las inversiones en centros de datos se destinan principalmente a los presupuestos de capital. Es fundamental que los CIO tengan en cuenta el panorama completo.

Matt Tyrer, director sénior de marketing de soluciones
y responsable de inteligencia competitiva: diversificación de datos y movilidad
El número de aplicaciones, nubes, plataformas, servicios, herramientas y otras cargas de trabajo de datos, así como las ubicaciones en las que se ejecutan, se está multiplicando. Para poner esto en contexto, echemos un vistazo a uno de los proveedores más importantes del mercado: AWS. Antes de la conferencia AWS re:Invent, celebrada a finales de noviembre de 2022, contaban con más de 200 aplicaciones y servicios en su catálogo para que los clientes pudieran aprovecharlos y desarrollarlos. Posteriormente, en su evento anual, presentaron más de 50 nuevos, entre los que se incluían numerosas bases de datos y herramientas altamente especializadas.
Es mucho, y eso que solo se trata de un proveedor. Ante esta creciente diversificación, mi predicción —que Gartner respaldó en su reciente conferencia sobre infraestructura de TI, operaciones y estrategias en la nube, celebrada en Las Vegas hace apenas unas semanas— es la siguiente:
Las aplicaciones y las cargas de trabajo que ejecutas hoy, y los lugares donde las ejecutas, no serán las mismas aplicaciones, cargas de trabajo ni lugares donde las ejecutarás mañana.
El impacto en este caso es igualmente variado.
- Escasez de competencias: El constante cambio en las cargas de trabajo de datos supondrá que la mayoría de las organizaciones no dispondrán de las competencias internas necesarias para adaptarse a las plataformas y servicios en constante evolución de los que dependen para impulsar su negocio y seguir siendo competitivas.
- Retos en materia de protección y gestión de datos: Ya es de por sí una tarea abrumadora garantizar que todas las fuentes de datos no solo estén protegidas, sino también a salvo de las crecientes amenazas a las que se enfrentan. Muchas empresas se ven obligadas a recurrir a múltiples soluciones especializadas o puntuales para hacer frente a este reto, ya que, sencillamente, no hay muchas opciones en el mercado que puedan cubrirlo TODO. Ahora imagina que todas esas fuentes de datos y aplicaciones se mueven y cambian con regularidad: la mayoría de las herramientas actuales simplemente no pueden seguir el ritmo, lo que dará lugar a silos superpuestos que aumentarán la complejidad, los costes y el riesgo general para la empresa.
Para hacer frente a esta situación, las empresas recurrirán cada vez más a socios que ofrezcan el espectro más amplio posible de apoyo en materia de protección y gestión de datos, con el fin de garantizar que, a medida que cambien sus plataformas de datos, sus soluciones no solo puedan seguir el ritmo, sino que ya ofrezcan la cobertura necesaria. Esto permitirá a las organizaciones adaptarse y transformarse con mucha menos dificultad, ya que no tendrán que replantearse la protección y la gestión de datos en cada paso. Además, esto respalda otras iniciativas, como la sostenibilidad y los criterios ESG, ya que permite la consolidación de herramientas y la reducción de la infraestructura y del consumo de otros recursos, como la electricidad y el agua que alimentan dicha infraestructura.

Hope D’Amore, directora de marketing de soluciones
: «Las soluciones nativas en la nube se convertirán en la norma»
La transformación digital es necesaria para mantener un nivel de innovación y competitividad en el mercado. Si a esto le sumamos una economía turbulenta e incierta, las empresas tendrán que centrarse en la gestión de los costes de la nube para lograr un equilibrio entre ambos aspectos. Puede que algunos piensen que la adopción de soluciones nativas de la nube pasaría a un segundo plano en estos tiempos de incertidumbre, pero una encuesta reciente de Forrester revela que el 40 % de las empresas adoptarán una estrategia que dé prioridad a las soluciones nativas de la nube en 2023. Las organizaciones invertirán más en tecnologías nativas de la nube, como Kubernetes, para lograr una mayor eficiencia en lugar de seguir invirtiendo en infraestructuras heredadas.
A medida que la transición hacia entornos nativos de la nube se convierta en la norma, la seguridad seguirá siendo una prioridad, y Commvault está aquí para ayudarte. Ofrecemos la gama de soluciones más completa y flexible para contenedores. Almacena, protege y migra tus aplicaciones de Kubernetes, independientemente de dónde se encuentren, a través de entornos híbridos multinube. Para obtener más información sobre cómo la protección de datos de Commvault puede aumentar la eficiencia en tu entorno nativo de la nube, visita Commvault.com/containers.
Forrester, Previsiones para 2023: Computación en la nube, 27 de octubre de 2022
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