Ya se trate de un cambio repentino en el mercado, una brecha de ciberseguridad o un cambio normativo, lo imprevisto puede surgir en cualquier momento. Estar preparado es fundamental para afrontar con éxito estos retos. Aquí es donde entran en juego la gestión de riesgos y la Ley de Resiliencia Operativa Digital (DORA), un marco normativo que entrará en vigor en enero para ayudar a proteger a las entidades financieras frente a interrupciones como los ciberataques.
La DORA se aplica a una amplia gama de entidades financieras de la Unión Europea, entre las que se incluyen entidades de crédito, empresas de inversión, entidades de pago y entidades de dinero electrónico. También abarca a los proveedores de servicios externos esenciales. Veamos cómo los requisitos de gestión de riesgos de la DORA pueden ayudarte a mantenerte a la vanguardia y a garantizar la resiliencia de tu organización ante la incertidumbre.
¿Qué es la gestión de riesgos?
La gestión de riesgos es el proceso de identificar, evaluar y priorizar los riesgos, seguido de la asignación de recursos para minimizar, supervisar y controlar la probabilidad o el impacto de acontecimientos adversos. Una gestión eficaz de los riesgos no consiste únicamente en evitar desastres, sino en crear un marco sólido que respalde tus objetivos estratégicos y mejore tu proceso de toma de decisiones.
La gestión de riesgos ayuda a proteger los activos de tu organización, incluidos los recursos financieros, los bienes materiales y la reputación. Al identificar posibles amenazas, puedes tomar medidas proactivas para mitigarlas.
Los inversores, los clientes y los empleados tienden a confiar más y a apoyar a una organización que demuestre un firme compromiso con la gestión de riesgos. Comprender los riesgos te ayuda a tomar mejores decisiones estratégicas. Te permite asignar los recursos de forma más eficaz y centrarte en las áreas que realmente importan.
Cómo se integra DORA con la gestión de riesgos
La DORA y la gestión de riesgos están estrechamente relacionadas, ya que ambas se centran en la preparación y la mitigación de posibles interrupciones. A continuación se explica cómo encajan los componentes de la DORA en una estrategia más amplia de gestión de riesgos:
- Marco de gestión de riesgos: La DORA exige a las entidades financieras que establezcan un marco integral de gestión de riesgos. Este marco debe incluir políticas, procedimientos y controles para identificar, evaluar y gestionar los riesgos. Es como disponer de un mapa detallado de los posibles peligros, lo que permite sortearlos con mayor eficacia.
- Notificación de incidentes: La notificación oportuna y precisa de los incidentes es fundamental para mantener la resiliencia operativa. Al notificar los incidentes, se pueden resolver rápidamente los problemas y aprender de ellos, lo que reduce la probabilidad de que se produzcan sucesos similares en el futuro.
- Pruebas y simulacros: Las pruebas y los simulacros periódicos son esenciales para comprobar que tus sistemas y procesos son capaces de hacer frente a las interrupciones. Esto puede incluir simulaciones de ciberataques, cortes en el sistema u otros escenarios. Es como realizar simulacros de incendio para que todo el mundo sepa qué hacer en caso de emergencia.
- Dependencias de terceros: Muchas entidades financieras recurren a proveedores de servicios externos para diversas operaciones. La DORA hace hincapié en la importancia de gestionar estas dependencias para que no supongan un riesgo para su resiliencia operativa. Esto implica llevar a cabo una diligencia debida, establecer acuerdos de nivel de servicio (SLA) y supervisar el rendimiento.
Buenas prácticas para la gestión de riesgos y el cumplimiento de la DORA
- Mantente informado: Mantente al día de los últimos cambios normativos y de las mejores prácticas del sector. Esto te ayudará a ir un paso por delante y a asegurarte de que tu marco de gestión de riesgos sigue siendo eficaz.
- Colabora: Trabaja en estrecha colaboración con otros departamentos y partes interesadas para crear y mantener un enfoque integral de la gestión de riesgos. La colaboración puede ayudarte a identificar y abordar riesgos que, de otro modo, podrían pasar desapercibidos.
- Mejora continua: La gestión de riesgos es un proceso continuo. Revisa y actualiza periódicamente tu enfoque de gestión de riesgos para que siga siendo adecuado a la situación actual de tu organización.
- Inversión en tecnología: Invierte en la tecnología adecuada para respaldar tus iniciativas de gestión de riesgos. Esto podría incluir software de gestión de riesgos, herramientas de ciberseguridad y plataformas de análisis de datos.
- Cambio cultural: Fomenta una cultura de resiliencia operativa dentro de tu organización. Anima a los empleados a informar de posibles riesgos y a participar en las actividades de gestión de riesgos.
El futuro de la gestión de riesgos y la DORA
A medida que la tecnología siga evolucionando, también lo harán los riesgos y retos a los que se enfrentan las entidades financieras. La DORA supone un paso en la dirección correcta, pero es solo el principio. Estas son algunas de las tendencias a tener en cuenta:
La inteligencia artificial (IA) puede ayudar a automatizar los procesos de gestión de riesgos, haciéndolos más eficientes y eficaces. Por ejemplo, la IA se puede utilizar para detectar y responder a las amenazas cibernéticas en tiempo real.
La seguridad en la nube cobrará cada vez más importancia a medida que más organizaciones se pasen a la nube. Es probable que los requisitos de la DORA evolucionen para dar respuesta a esta creciente preocupación.
Los cambios normativos son una constante, ya que los organismos reguladores actualizan sus directrices para hacer frente a los nuevos riesgos. Mantente informado y prepárate para adaptarte cuando sea necesario.
Es probable que surjan normas globales en materia de resiliencia operativa a medida que más países adopten marcos normativos similares. Esto facilitará a las organizaciones operar en diferentes jurisdicciones.
Protege a tu organización con un enfoque proactivo
La gestión de riesgos y la DORA son herramientas muy eficaces para prepararse ante lo inesperado. Al establecer un marco sólido de gestión de riesgos y mantener el cumplimiento de la DORA, puedes contribuir a proteger los activos de tu organización, mantener la confianza de las partes interesadas y alcanzar tus objetivos estratégicos. Recuerda que la clave del éxito es adoptar un enfoque proactivo y continuo. Mantente informado, colabora con las partes interesadas e invierte en la tecnología adecuada para construir una organización resiliente y próspera.
Con las herramientas y estrategias adecuadas, puedes convertir las posibles amenazas en oportunidades de crecimiento y mejora. Así que da hoy mismo el primer paso y empieza a prepararte para lo inesperado. El futuro de tu organización depende de ello.
Obtén más información sobre cómo prepararte para la Ley de Resiliencia Operativa Digital en nuestra serie de blogs «Explorando la DORA»:
- Resumen de la Ley de Resiliencia Operativa Digital
- 9 pasos para cumplir con la normativa
- Comprender el panorama normativo mundial
- Aumentar la resiliencia: estrategias de Recovery cibernético en el marco de la DORA
- El papel de la gestión de datos en el cumplimiento normativo
- Gestión de riesgos y DORA: prepararse para lo inesperado