El objetivo de punto de recuperación (RPO) se refiere a la cantidad máxima de datos que se pueden perder tras una recuperación ante un desastre o un fallo, antes de que la pérdida de datos resulte inaceptable para una organización. El RPO desempeña un papel fundamental en la planificación de las copias de seguridad y la recuperación ante desastres, ya que ayuda a determinar la frecuencia de las copias de seguridad y las tecnologías y procedimientos óptimos de recuperación ante desastres. En definitiva, conocer cuál es tu tolerancia al RPO es clave para garantizar que tu organización pueda recuperar sus activos de datos críticos en un plazo aceptable, incluso tras la ocurrencia de acontecimientos inesperados.
Comprender el objetivo de punto de recuperación (RPO)
A medida que una empresa crece, acumula una cantidad cada vez mayor de datos que es necesario almacenar y proteger. Sin embargo, por mucho cuidado que tenga una empresa con sus copias de seguridad, siempre existe la posibilidad de que se produzcan fallos inesperados en el sistema o una pérdida irreversible de datos. Aquí es donde entra en juego el objetivo de punto de recuperación (RPO).
En términos sencillos, el RPO se refiere a la cantidad máxima de datos que una organización considera que puede permitirse perder en caso de desastre o fallo sin que ello suponga un perjuicio significativo para sus operaciones. Sirve como criterio de referencia para determinar la frecuencia de las copias de seguridad y la estrategia de Recovery.
Por ejemplo, si una empresa establece un RPO de cada cinco horas y sufre una pérdida grave de datos en las dos horas siguientes a la realización de la copia de seguridad, perderá los datos correspondientes a tres horas, ya que la copia de seguridad más reciente se realizó hace tres horas. En este caso, no se ha cumplido el RPO, ya que se ha perdido más información de la aceptable y, por lo tanto, supone una amenaza para la continuidad del negocio.
Piensa en la posibilidad de perder valiosas fotos familiares debido a un fallo imprevisto del hardware, un corte de electricidad o un ciberataque. El sufrimiento que conlleva la pérdida definitiva de datos es imposible de cuantificar. Ahora imagina que tus archivos empresariales más importantes, como contratos con clientes o materiales creativos para presentar en reuniones con clientes, se destruyeran sin posibilidad de recuperarlos rápidamente. Si quieres proteger a tu empresa de este tipo de contratiempos, deberás contar con un objetivo de punto de recuperación (RPO).
Sin límites ni objetivos claros sobre la cantidad máxima de pérdida de datos aceptable en los distintos niveles de importancia de tus procesos empresariales y las relaciones que existen entre ellos, no hay forma de evitar consecuencias desastrosas.
Las medidas de RPO determinan cuál debe ser la frecuencia mínima de las copias de seguridad y cuáles son las tecnologías óptimas de Recovery que deben implementarse.
Además, ofrece a las empresas criterios definidos para evaluar una posible pérdida de datos. En lugar de que un desastre sea impredecible y se produzca sin que exista ninguna preparación previa, las organizaciones sabrán cuál podría ser la cantidad máxima de datos perdidos y el tiempo máximo de inactividad.
El RPO en la planificación de la continuidad del negocio
Los planes de continuidad del negocio (PCN) son un conjunto detallado de directrices, procesos y procedimientos establecidos para garantizar que una organización pueda mantener sus operaciones durante un desastre o un incidente imprevisto. A la hora de elaborar tu estrategia de PCN, es fundamental tener en cuenta tu objetivo de punto de Recovery.
Establecer los límites del RPO desde el principio facilitará a los equipos de TI la elección de sistemas de copia de seguridad que cumplan estos estándares y permitan una recuperación lo más rápida posible.
Los niveles de tolerancia a la pérdida de datos de tu empresa, basados en tu RPO, establecen el tiempo durante el cual puede producirse una pérdida de datos antes de que el volumen de datos perdidos supere el límite permitido en el plan de continuidad del negocio.
Por eso es tan importante determinar con precisión cuál es el objetivo de punto de recuperación (RPO) de tu organización. Independientemente del tamaño o la envergadura de tu empresa, contar con un RPO que cumpla, aunque sea mínimamente, con las mejores prácticas puede evitarte pérdidas económicas potencialmente perjudiciales en el futuro.
Por ejemplo, si gestionas un centro sanitario en el que es necesario custodiar historiales clínicos críticos, no realizar copias de seguridad periódicas con RPO estrictos puede provocar pérdidas significativas de datos y documentos en papel, lo que podría acarrear consecuencias fatales para los pacientes.
Sin embargo, no todo el mundo está de acuerdo en la importancia de establecer objetivos de recuperación de datos (RPO) estrictos: hay quien sostiene que centrarse demasiado en medidas de protección de datos a corto plazo puede perjudicar la seguridad general, ya que es posible que estas estrategias no ofrezcan la capacidad suficiente para hacer frente a filtraciones de mayor envergadura.
Aunque puede que haya algo de verdad en esta creencia, es fundamental destacar que todas las empresas deben elegir las opciones de almacenamiento y copias de seguridad con las que se sientan más cómodas, tras evaluar sus prioridades específicas, sus limitaciones presupuestarias y sus estrategias de gestión de riesgos.
RPO frente al objetivo de tiempo de recuperación (RTO)
Uno de los parámetros fundamentales para garantizar la protección de los datos en la planificación de la continuidad del negocio es establecer y cumplir dos valores clave: el objetivo de punto de recuperación (RPO) y el objetivo de tiempo de recuperación (RTO). Mientras que el RPO especifica cuánta pérdida de datos puede tolerar una organización tras producirse un desastre, el RTO determina la rapidez con la que una empresa debe restablecer sus procesos. A pesar de sus diferencias aparentes, ambas métricas están estrechamente relacionadas y funcionan conjuntamente para constituir la columna vertebral de cualquier plan de recuperación de datos.
Por ejemplo, supongamos que la empresa A ha establecido un RPO de dos horas, lo que le otorga una tolerancia de no más de dos horas de pérdida de datos si le ocurre algo al sistema. Por otro lado, si el RTO de la empresa es de cuatro horas, eso significa que se tardará hasta cuatro horas en volver a tener los sistemas plenamente operativos. En este caso, la empresa A debe asegurarse de que sus soluciones de copia de seguridad y sus tecnologías de recuperación ante desastres puedan ofrecer tiempos de recuperación de cuatro horas, manteniendo la pérdida de datos dentro del límite de dos horas.
La diferencia fundamental entre el RPO y el RTO radica en que se refieren a aspectos distintos de la protección de datos y la planificación de la continuidad. Mientras que el RPO se refiere a la cantidad de datos que se pueden perder antes de que se produzcan daños, el RTO se refiere al tiempo de inactividad que una empresa puede tolerar tras un desastre o un fallo del sistema. En otras palabras, los administradores utilizan ambos parámetros de forma conjunta para determinar factores como la frecuencia con la que deben realizarse las copias de seguridad y qué tecnologías son necesarias para lograr un tiempo de recuperación óptimo.
Aunque están relacionados entre sí, las empresas deben abordar el RPO y el RTO de forma diferente a la hora de diseñar sus políticas de copias de seguridad. En función de las prioridades de la organización, como la importancia de las aplicaciones o los requisitos de cumplimiento normativo, las empresas tienen preferencias diferentes en cuanto a la cantidad de pérdida de datos que pueden tolerar en los peores escenarios posibles, frente al tiempo que tardan en reanudar plenamente sus operaciones normales. Por lo tanto, mientras que algunas organizaciones pueden optar por centrarse en optimizar su RPO, otras prefieren dar prioridad a su RTO.
Por ejemplo, una entidad financiera que deba cumplir estrictos requisitos normativos podría dar prioridad a su RPO frente al RTO. Esto se debe a que es posible que dicha empresa esté obligada a registrar todas las transacciones que se producen en sus sistemas, lo que le supondría pérdidas significativas en caso de que se perdieran datos durante la recuperación. Por el contrario, una empresa tecnológica podría optar por un enfoque que dé prioridad al RTO, ya que depende en mayor medida de las actualizaciones en tiempo real de sus productos y servicios, lo que requiere un plazo de recuperación más rápido.
Dadas las necesidades y prioridades específicas de cada empresa, el cálculo de los valores adecuados de RPO y RTO para cualquier negocio debe basarse en un conocimiento profundo de la importancia crítica de sus aplicaciones, el valor de los datos y los posibles escenarios de pérdida.
- Establecer y cumplir los valores del Objetivo de Punto de Recuperación (RPO) y del Objetivo de Tiempo de Recuperación (RTO) es fundamental para garantizar la protección de los datos en la planificación de la continuidad del negocio. Estas métricas se complementan para constituir la columna vertebral de cualquier plan de recuperación de datos: el RPO especifica cuánta pérdida de datos puede tolerar una organización tras un desastre, mientras que el RTO determina la rapidez con la que una empresa debe restablecer sus procesos. Para diseñar una política de copias de seguridad eficaz, las empresas deben dar prioridad al RPO o al RTO en función de sus prioridades organizativas, como la criticidad de las aplicaciones o los requisitos de cumplimiento normativo. Por lo tanto, el cálculo del RPO y el RTO adecuados para cualquier empresa debe implicar un conocimiento profundo de la criticidad de sus aplicaciones, el valor de los datos y los posibles escenarios de pérdida.
Cómo calcular el RPO de tu empresa
Como se ha mencionado anteriormente, las organizaciones deben calcular sus objetivos de punto de recuperación (RPO) para determinar el nivel máximo de pérdida de datos que pueden tolerar ante distintas situaciones de desastre. En esta sección se explica cómo las empresas pueden calcular su propio RPO mediante diversos métodos.
Un método habitual para calcular el RPO consiste en realizar un inventario de datos con el fin de conocer la cantidad de datos críticos que se modifican a diario. Para ello, es necesario identificar qué datos son los más esenciales para la organización y con qué frecuencia se actualizan. Una vez que se tiene clara esta información, los administradores pueden estimar la cantidad total de datos creados o modificados a lo largo de un día determinado.
Otra forma en que las empresas pueden calcular su RPO es analizando los informes de incidentes de desastres o fallos del sistema anteriores. Estos registros ayudan a las organizaciones a comprender mejor el nivel de gravedad de los problemas pasados y las áreas típicas de vulnerabilidad. Con esta información, las empresas pueden entonces establecer un plan de copias de seguridad adecuado que aborde de forma específica los riesgos identificados en el marco de dichos incidentes.
Para ilustrarlo: imagina que Susan tiene su propio negocio de repostería y que cada día recibe un flujo constante de pedidos por Internet. Susan sabe que los clientes esperan recibir sus pedidos en un plazo de 24 horas, por lo que ha establecido un RTO inferior a un día para cualquier incidente de pérdida de datos. Ahora bien, para calcular su RPO, Susan debe identificar sus datos más críticos —los datos de los clientes y sus pedidos— y estimar cuántos cambios se producen al día en estos registros. Supongamos que la tasa total de cambios diarios se sitúa en aproximadamente el diez por ciento. En ese caso, Susan necesita realizar una copia de seguridad de sus sistemas al menos una vez cada diez horas para mantener un RPO aceptable.
No obstante, para calcular un RPO adecuado, las empresas deben elegir entre garantizar una protección total frente a cualquier incidente de pérdida de datos o encontrar un equilibrio entre los gastos de copia de seguridad y unos índices de pérdida de datos aceptables. Las organizaciones deben sopesar el coste que supone cumplir unos RPO más estrictos frente al daño potencial que supondría sobrepasarlos.
Por ejemplo, imaginemos que John dirige una pequeña empresa de fotografía. John analiza sus niveles de actividad anteriores y calcula que puede soportar una pérdida de datos de menos de cuatro horas antes de que se produzcan consecuencias graves. En este caso, un intervalo de copia de seguridad de 12 horas podría ser suficiente, lo que supondría un coste menor que la replicación en tiempo real o las copias de seguridad constantes en hardware.
En definitiva, calcular un RPO óptimo nunca es un proceso sencillo. Requiere un análisis minucioso de la tolerancia al riesgo de la organización, el marco normativo, la importancia crítica de las aplicaciones y la frecuencia de los cambios en los datos, así como los objetivos de tiempo de recuperación.
Una vez calculado el valor adecuado de RPO para tu empresa, necesitarás soluciones fiables que se ajusten al nivel de tolerancia a la pérdida de datos que hayas establecido. Afortunadamente, hoy en día existen numerosas opciones disponibles en materia de hardware, software y plataformas en la nube que se adaptan a las necesidades y prioridades específicas de las empresas.
- Según un estudio realizado por el Consejo de Preparación para la Recuperación ante Desastres en 2022, casi el 80 % de las empresas han sufrido una pérdida de datos o un fallo en la infraestructura durante el último año, lo que pone de relieve la importancia de establecer un RPO.
- Una encuesta realizada por la consultora de tecnologías de la información Gartner reveló que solo el 35 % de las pequeñas y medianas empresas (pymes) cuenta con un plan integral de recuperación ante desastres que incluya objetivos de punto de recuperación (RPO) claramente definidos.
- Un estudio publicado en la revista *International Journal of Disaster Risk Reduction* reveló que las empresas con objetivos de punto de recuperación (RPO) y objetivos de tiempo de recuperación (RTO) bien definidos lograron reducir el tiempo de inactividad en aproximadamente un 60 % durante una situación de catástrofe, en comparación con aquellas que carecían de objetivos claros.
Selección de soluciones de copia de seguridad para un RPO óptimo
Elegir las soluciones de copia de seguridad adecuadas para alcanzar un RPO óptimo puede resultar complicado, pero no tiene por qué serlo. No existe una solución única válida para todos los casos en lo que respecta a las copias de seguridad, y hay que tener en cuenta diversos factores para alcanzar tanto el RPO deseado como el tiempo objetivo de recuperación (RTO).
Uno de los pasos más importantes a la hora de seleccionar la solución de copias de seguridad adecuada es identificar los tipos de datos que deben copiarse, la frecuencia con la que cambian y la rapidez con la que deberán restaurarse en caso de desastre. Por ejemplo, los datos críticos para el negocio, como los registros financieros o la información de los clientes, pueden requerir copias de seguridad de alta frecuencia con un RPO bajo. Por el contrario, los datos menos importantes que cambian con menos frecuencia pueden tener RPO más largos.
Supongamos que gestionas una tienda online que solo actualiza su catálogo de productos cada dos semanas. En ese caso, no necesitas copias de seguridad en tiempo real ni RPO cortos, ya que la pérdida de datos correspondientes a dos semanas no supondría un perjuicio significativo para la continuidad de tu negocio.
Otro aspecto fundamental a tener en cuenta a la hora de seleccionar soluciones de copia de seguridad es el propio proceso de copia de seguridad. Las copias de seguridad tradicionales en cinta tardan más tiempo y son menos fiables que las soluciones más modernas basadas en la nube. Las soluciones de copia de seguridad basadas en la nube ofrecen facilidad de uso, escalabilidad y disponibilidad inmediata de los datos cruciales en caso de desastre.
Un estudio realizado por StorageCraft revela que el 51 % de las pequeñas empresas recurre a copias de seguridad manuales en una única ubicación, lo que supone un riesgo de pérdida de datos en caso de desastre. Por otro lado, el 86 % de las empresas que utilizan servicios de copia de seguridad en la nube pudieron recuperarse de ataques de ransomware en seis horas o menos.
La replicación de datos es otro factor crucial a la hora de seleccionar una solución de copia de seguridad para lograr un RPO óptimo. La replicación garantiza la redundancia al copiar datos de producción en tiempo real a ubicaciones secundarias que también pueden actuar como sitios de conmutación por error durante la recuperación ante desastres. Los múltiples niveles de replicación garantizan que, incluso si su sitio principal deja de funcionar, pueda realizar una conmutación por error instantánea a sistemas redundantes, reduciendo así su RPO a casi cero.
Uno de los temas más debatidos en el ámbito de las soluciones de copias de seguridad es si optar por soluciones locales o basadas en la nube. Las soluciones de copias de seguridad locales ofrecen un mayor control y una mayor privacidad de los datos que las soluciones basadas en la nube, ya que los datos permanecen dentro de las instalaciones de la organización. No obstante, su instalación, gestión y actualización pueden resultar más costosas que las de sus homólogas basadas en la nube.
Por otro lado, las soluciones de copias de seguridad en la nube ofrecen una escalabilidad ilimitada, accesibilidad desde cualquier lugar con conexión a Internet y menores costes iniciales, ya que los usuarios solo pagan por lo que utilizan. No obstante, los usuarios también deben asegurarse de que las medidas de seguridad de sus proveedores de servicios en la nube cumplan con las normas de cumplimiento normativo.
Soluciones de hardware, software y en la nube
Tanto las soluciones de copia de seguridad de hardware y software como las basadas en la nube presentan ventajas e inconvenientes a la hora de alcanzar unos RPO óptimos. Las copias de seguridad basadas en hardware implican el uso de dispositivos físicos, como unidades de cinta o discos duros externos conectados a un servidor. Si bien las soluciones de hardware ofrecen tiempos de copia de seguridad rápidos y altas velocidades para grandes conjuntos de datos, requieren una sustitución frecuente debido al desgaste. Además, están expuestas al riesgo de robo o daños en caso de desastres como incendios.
Imagina que pierdes tus datos más importantes y que el hardware resulta dañado en un incendio. Al no disponer de copias fuera de las instalaciones, se produce un importante tiempo de inactividad y una pérdida de productividad mientras se espera a que llegue el nuevo hardware para recuperar los datos perdidos.
Las copias de seguridad basadas en software consisten en el uso de aplicaciones instaladas en una red de ordenadores para automatizar las copias de seguridad. Estos sistemas también cuentan con copias de seguridad incrementales que permiten realizar copias periódicas de los archivos modificados sin duplicar los datos de los que ya se ha realizado una copia de seguridad, lo que se traduce en tiempos de copia más rápidos y un menor espacio de almacenamiento en comparación con las soluciones basadas en hardware.
Piensa en hacer copias de seguridad con soluciones de software como si se tratara de cocinar siguiendo una receta: una vez que las instrucciones están claras, el proceso se automatiza y no da ningún problema.
Las copias de seguridad en la nube utilizan servidores externos gestionados por proveedores externos para realizar copias de seguridad de los datos críticos. Estas soluciones ofrecen facilidad de uso, accesibilidad desde cualquier lugar, opciones de escalabilidad ilimitadas y disponibilidad inmediata de los datos cruciales durante los procesos de recuperación ante desastres. Sin embargo, es posible que las soluciones de copias de seguridad en la nube no resulten prácticas para organizaciones con una conexión a Internet lenta o sin conexión.
Según un informe de Information Age, el 69 % de las empresas ha sufrido interrupciones en el servicio debido a cortes en la red provocados por una mayor dependencia de los servicios en la nube. Por lo tanto, aunque las copias de seguridad en la nube resultan beneficiosas en términos de tiempos de RPO y RTO para algunas empresas, no siempre son la mejor solución para todo tipo o tamaño de empresa.
Ventajas e inconvenientes de las estrategias de protección de datos basadas en el RPO
No cabe duda de que establecer un RPO para las copias de seguridad puede suponer un cambio radical en la recuperación ante desastres. Sin embargo, como ocurre con cualquier estrategia, hay que tener en cuenta las posibles ventajas e inconvenientes. En esta sección, analizamos tanto los pros como los contras de las estrategias de protección de datos basadas en el RPO.
Una de las ventajas más importantes de establecer un RPO es que ayuda a las organizaciones a definir su tolerancia a la pérdida, lo que puede resultar fundamental a la hora de tomar decisiones fundamentadas sobre la frecuencia y la tecnología de las copias de seguridad. Además, te permite priorizar con confianza tus aplicaciones críticas, asignando RPO más bajos a los datos y aplicaciones de mayor prioridad. Con la estrategia de copias de seguridad adecuada, estarás bien protegido incluso frente a incidentes graves de pérdida de datos, como el ransomware o los fallos de hardware.
Un posible inconveniente a tener en cuenta es que establecer un RPO puede requerir una mayor inversión en hardware, software, personal o todo ello, para garantizar tiempos de Recovery más rápidos. Dependiendo de los requisitos específicos de tu organización, un RPO puede exigir copias de seguridad más frecuentes, lo que a su vez puede requerir más recursos de los previstos. No obstante, las ventajas de reducir el tiempo de inactividad y aumentar la protección de los datos pueden justificar estos gastos adicionales en muchos casos.
Otro aspecto a tener en cuenta es que puede que no sea necesario un RPO muy estricto para todas las organizaciones, dependiendo de la naturaleza y la importancia de sus operaciones empresariales. Mientras que algunas empresas, como los proveedores de asistencia sanitaria, tienen tolerancia cero ante la pérdida de datos o los tiempos de inactividad, otras pueden considerar adecuados intervalos más largos entre copias de seguridad.
No obstante, es importante recordar que cualquier empresa es vulnerable a la pérdida de datos debido a diversos tipos de daños, ya sean de origen natural (incendios, inundaciones) o debidos a errores humanos (eliminación accidental). Por lo tanto, siempre debe aplicarse una gestión calculada del riesgo a la hora de decidir cuáles son las frecuencias óptimas de copia de seguridad.
Aunque resulta tentador plantearse la frecuencia de las copias de seguridad únicamente en términos de rentabilidad, es importante abordar esta decisión desde una perspectiva más integral. Piensa en la frecuencia de las copias de seguridad como un seguro para tus datos, igual que harías al apostar en las carreras de caballos: el apostante exitoso calcula los riesgos frente a las posibles ganancias y elige sus caballos en consecuencia.
En Clumio, creemos que la protección de datos basada en el RPO ofrece más ventajas que inconvenientes. Al establecer un RPO, se obtiene una visión más clara de la importancia crítica de las operaciones de la empresa, al tiempo que se ponen en práctica estrategias de copia de seguridad más avanzadas. Configurar múltiples puntos de recuperación de datos puede marcar la diferencia entre una restauración inmediata y días de inactividad sin un final a la vista.
En última instancia, corresponde a cada empresa determinar el RPO adecuado en función de sus necesidades específicas, sus objetivos y sus limitaciones presupuestarias. Corresponde a los profesionales de la protección de datos promover estrategias basadas en el RPO que ofrezcan herramientas flexibles y rentables para protegerse ante cualquier eventualidad.
Respuestas a preguntas frecuentes con explicaciones
¿Cómo pueden las soluciones de Backup and Recovery ayudar a alcanzar los objetivos de RPO?
Las soluciones de Backup and Recovery son fundamentales para alcanzar los objetivos del punto de Recovery (RPO), ya que ofrecen protección de los datos frente a desastres, ciberataques, errores de los usuarios y fallos de hardware. Estas soluciones también contribuyen a minimizar el tiempo de inactividad y la pérdida de datos, al facilitar la restauración de archivos o de sistemas completos a un estado anterior.
Por ejemplo, los servicios de copia de seguridad en la nube pueden ayudar a las empresas a alcanzar sus objetivos de RPO gracias a su capacidad para realizar copias de seguridad de los datos de forma continua, automática y periódica. Un estudio realizado por Datto reveló que el 60 % de las empresas que sufren una pérdida significativa de datos se ven obligadas a cerrar en un plazo de seis meses. Por eso es más importante que nunca invertir en soluciones de Backup and Recovery para evitar consecuencias tan devastadoras.
Además, las soluciones de Backup and Recovery pueden reducir el tiempo necesario para realizar copias de seguridad manuales y restauraciones del sistema —que constituyen la mayor parte de los incidentes que provocan interrupciones en la actividad empresarial— mediante la automatización de estos procesos. Según un informe de Druva, las copias de seguridad automatizadas permiten reducir el tiempo de copia de seguridad en un 85 % de media, al tiempo que mejoran los tiempos de Recovery en un 90 %.
En resumen, invertir en soluciones fiables de Backup and Recovery de datos puede ayudar enormemente a las empresas a alcanzar sus objetivos de RPO, ya que proporcionan copias de seguridad continuas, reducen el tiempo de inactividad durante incidentes catastróficos y mejoran significativamente las tasas de Recovery.
¿Cómo influye el RPO en la planificación de la continuidad del negocio y la recuperación ante desastres?
En el ámbito de la continuidad del negocio y la recuperación ante desastres, el RPO es como el huevo de oro que garantiza que una empresa pueda recuperarse de cualquier evento catastrófico. El objetivo de punto de recuperación (RPO) es la cantidad máxima de pérdida de datos que una organización puede tolerar en caso de fallo del sistema o de cualquier catástrofe natural. Ayuda a determinar la frecuencia de las copias de seguridad y la replicación necesarias para garantizar que los datos se restauren a su estado anterior.
Cuando el RPO se establece correctamente, se minimiza la pérdida de información importante y el tiempo de inactividad operativa de una empresa. Las consecuencias de no cumplir el RPO durante un desastre pueden ser devastadoras, ya que pueden provocar pérdidas económicas significativas, daños a la reputación, consecuencias legales y la pérdida de oportunidades de negocio. Según estudios recientes de IDC, las empresas que no cuentan con un plan de Recovery fiable sufren una pérdida media de 82 200 dólares por hora.
Por otro lado, las empresas que cuentan con planes eficaces de recuperación ante desastres que incluyan el RPO pueden reducir sus pérdidas de manera significativa. Por ejemplo, un estudio del Ponemon Institute reveló que las organizaciones con un RPO inferior a cuatro horas experimentaron una reducción del 90 % en los costes derivados del tiempo de inactividad, en comparación con aquellas con un RPO superior a 12 horas.
Por lo tanto, contar con objetivos de recuperación (RPO) bien definidos como parte de la planificación de la recuperación ante desastres es fundamental para las empresas, ya que garantiza que puedan seguir operando independientemente de las circunstancias que se les presenten, al tiempo que se minimiza la pérdida de datos y se aseguran tiempos de recuperación rápidos tras cualquier imprevisto.
¿Cuáles son los retos más habituales a los que se enfrentan las organizaciones a la hora de alcanzar los objetivos de RPO deseados?
Son muchos los retos comunes a los que se enfrentan las organizaciones a la hora de alcanzar sus objetivos deseados en cuanto al objetivo de punto de recuperación (RPO). Esto se debe a que el objetivo de RPO depende de varios factores y requiere una buena dosis de planificación e inversión para alcanzarlo.
Uno de los principales obstáculos para alcanzar el RPO es la limitación presupuestaria. Las soluciones de protección de datos pueden resultar costosas, por lo que las organizaciones deben destinar fondos suficientes para garantizar que cuentan con los sistemas adecuados que les permitan cumplir sus objetivos de RPO.
Otro reto es que los equipos de TI pueden tener dificultades para crear y mantener políticas de copias de seguridad. A medida que los datos evolucionan, las fuentes de datos aumentan y las aplicaciones cambian, garantizar que las copias de seguridad estén actualizadas y funcionen sin problemas se vuelve cada vez más complicado.
Además, la complejidad de las tecnologías de copia de seguridad también puede suponer un obstáculo. Dado que actualmente existen diversas tecnologías de copia de seguridad disponibles en el mercado, seleccionar una que se adapte a tu entorno requiere cierto esfuerzo. Por lo tanto, elegir una solución de copia de seguridad adecuada que cumpla tanto con los objetivos de punto de recuperación como con los de tiempo de recuperación puede resultar complicado.
La velocidad a la que se acumulan los datos también supone un reto para las organizaciones que desean alcanzar los objetivos de RPO deseados, ya que esto requiere una cantidad cada vez mayor de hardware de almacenamiento. Una empresa debe utilizar soluciones tecnológicas modernas que satisfagan sus necesidades de copia de seguridad sin tener que recurrir continuamente a espacio de almacenamiento adicional.
Por último, los ciberataques, como el ransomware, se han vuelto más frecuentes, lo que conlleva una posible pérdida de datos y un aumento del tiempo de inactividad. Según un informe de Sophos, alrededor del 37 % de las organizaciones sufrieron ataques de ransomware solo en 2020 [1]. El impacto derivado del aumento de los casos de ciberdelincuencia pone aún más de relieve la importancia de contar con un plan de recuperación ante desastres eficaz que cumpla los objetivos de RPO deseados.
En conclusión, las empresas que aspiren a alcanzar sus objetivos de RPO se enfrentarán a múltiples obstáculos en el camino. Sin embargo, mediante estrategias de planificación sólidas, combinadas con la inversión en tecnologías fiables de protección de datos, es posible superar estos retos.
Referencias:
[1] «The State of Ransomware 2021». Sophos, 2021.
¿En qué se diferencia el objetivo de punto de recuperación (RPO) del objetivo de tiempo de recuperación (RTO)?
En lo que respecta a la recuperación ante desastres, el objetivo de punto de recuperación (RPO) y el objetivo de tiempo de recuperación (RTO) son dos conceptos fundamentales que las empresas deben comprender. El RTO se refiere al tiempo que tarda una empresa en recuperar sus sistemas y datos tras una interrupción del servicio. Por su parte, el RPO define el momento en el tiempo hasta el que deben recuperarse los datos tras una interrupción o un desastre.
En términos sencillos, el RTO se centra en el tiempo, mientras que el RPO se centra en los datos. Por ejemplo, si tu RTO es de cuatro horas, esto significa que esperas que las operaciones de tu empresa vuelvan a funcionar plenamente en un plazo de cuatro horas tras la interrupción de tus sistemas. Por otro lado, si tu RPO es de una hora, perderás, como máximo, los datos correspondientes a una hora.
Aunque ambos son indicadores esenciales para la planificación de la recuperación ante desastres, presentan diferencias significativas en cuanto a sus implicaciones para la empresa. Concretamente, el RTO mide cuánto tiempo de inactividad puede soportar una empresa sin sufrir consecuencias graves, como la pérdida de productividad y de ingresos. Por el contrario, el RPO mide cuánta pérdida de datos puede soportar una empresa sin sufrir daños significativos.
Para poner esta diferencia en perspectiva, consideremos el siguiente ejemplo: el sistema de historias clínicas electrónicas de un hospital sufre una interrupción del servicio. Si su RTO es de cuatro horas, pero su RPO es de 30 minutos, esto significa que el hospital necesita copias de seguridad periódicas de sus sistemas de historias clínicas electrónicas cada 30 minutos. Y si no cumplen este requisito y tardan cuatro horas en recuperar todos los datos y sistemas durante una interrupción, podrían sufrir graves consecuencias, ya que los historiales médicos en tiempo real son imprescindibles en situaciones de emergencia.
En conclusión, es fundamental que las empresas determinen tanto su objetivo de punto de recuperación (RPO) como su objetivo de tiempo de recuperación (RTO) como parte de su plan de recuperación ante desastres. Aunque puedan parecer similares en esencia, estos dos indicadores miden aspectos distintos de la recuperación tras una interrupción o un suceso catastrófico que afecte a las operaciones de la empresa.
¿Cuáles son las mejores prácticas para determinar el RPO de una organización?
A la hora de determinar el objetivo de punto de recuperación (RPO) de una organización, es importante seguir las mejores prácticas para garantizar una protección y una continuidad adecuadas de los datos. A continuación se indican algunas pautas clave que debes tener en cuenta a la hora de determinar tu RPO:
1. Comprende la importancia crítica de tus datos: es importante determinar qué datos son esenciales para la continuidad de tus operaciones y procesos empresariales. Esto puede ayudarte a priorizar qué datos deben copiarse con mayor frecuencia y mayor precisión.
2. Evalúa los objetivos de tiempo de recuperación (RTO): tu RTO determina la rapidez con la que necesitas que los datos vuelvan a estar operativos tras producirse un desastre. El RPO debe estar en consonancia con el RTO, ya que tener un RPO muy bajo podría afectar a la capacidad de cumplir con el RTO establecido.
3. Ten en cuenta los requisitos legales y normativos: las leyes gubernamentales y las normativas del sector pueden establecer o exigir unos estándares mínimos; por lo tanto, asegúrate de que tu organización cumpla dichos requisitos en cuanto a la frecuencia y la precisión de las copias de seguridad.
4. Comprueba periódicamente la capacidad de Recovery: realizar pruebas periódicas puede ayudarte a determinar si tus copias de seguridad están correctamente implementadas y si son suficientes a la hora de recuperar archivos tras un incidente.
Según un estudio de Forrester Research, se estima que el 27 % de las empresas sufrió una interrupción significativa o un desastre el año pasado, lo que provocó una pérdida de productividad e ingresos, un daño a la reputación y, en última instancia, supuso un coste económico considerable para las empresas debido a la pérdida de oportunidades de negocio o a las medidas de control de daños. Determinar el objetivo de punto de recuperación (RPO) de tu organización no solo protege a tu empresa, sino que también ayuda a mantener su viabilidad ante un desastre.
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