Penn State Health cuenta con más de 17 500 empleados, entre los que se incluyen más de 3 000 médicos y profesionales sanitarios de atención directa. Se genera una enorme cantidad de datos; por ello, el hospital utiliza Commvault para garantizar que las operaciones que salvan vidas continúen y para mantener el cumplimiento normativo, la gestión de registros, la confidencialidad de los pacientes y la privacidad de los datos, aspectos que respaldan las operaciones comerciales del proveedor de asistencia sanitaria. En concreto, Commvault ha respaldado la migración de Penn State Health de una arquitectura tradicional al diseño de referencia Hyperscale X, lo que ha reducido el riesgo de pérdida de datos y el tiempo de inactividad de las operaciones, además de simplificar las operaciones de TI para el Backup and Recovery, lo que, en última instancia, ha reducido los costes de Recovery en caso de ataque de ransomware.