Jane Frankland, una veterana en ciberseguridad y defensora de las mujeres en el sector tecnológico, se unió recientemente a Darren Thomson en el podcast STRIVE para hablar sobre la brecha crítica que existe entre los equipos de TI y de seguridad. Con más de 28 años de experiencia en el sector, Jane aporta una perspectiva única, combinando su formación en arte y diseño con su profunda experiencia en ciberseguridad. Sus opiniones no solo son informativas, sino que también ofrecen soluciones prácticas para las organizaciones que buscan mejorar su nivel de seguridad.
La brecha entre TI y seguridad
Jane y Darren analizan en profundidad el problema, ya de larga data, de la brecha existente entre los equipos de TI y de seguridad. Aunque tanto el director de sistemas de información (CIO) como el director de seguridad de la información (CISO) tienen como objetivo apoyar a la empresa, sus objetivos suelen entrar en conflicto. El CIO se centra en la innovación y la transformación digital, impulsando a la organización hacia adelante con nuevas tecnologías y procesos. Por su parte, el CISO tiene la misión de reducir el riesgo y garantizar el cumplimiento normativo, lo que en ocasiones puede percibirse como un obstáculo para los objetivos del CIO.
Este conflicto puede dar lugar a que se perciba al CISO como un obstáculo, en lugar de como un facilitador. Jane señala que esta brecha existe desde hace muchos años y que se está agravando. Observa que, en ocasiones, los CIO destituyen a los CISO porque, al desempeñar sus funciones, ralentizan la misión del CIO. Esto pone de relieve la necesidad de una mayor coordinación y colaboración entre estas funciones.
Tender puentes
Jane propone varias estrategias para que estas funciones se coordinen mejor entre sí:
- Proyectos colaborativos: Implicar tanto al director de sistemas de información (CIO) como al director de seguridad de la información (CISO) en iniciativas como la planificación de la recuperación tras un ciberataque y la aplicación de parches al sistema desde el principio. Esto permite integrar la seguridad en el proyecto desde el inicio, en lugar de que se considere algo secundario.
- Incentivos e indicadores clave de rendimiento (KPI) alineados: cuando ambos equipos trabajan con los mismos objetivos, se fomenta la colaboración y se promueve un enfoque de seguridad más cohesionado y eficaz.
- Comprender el negocio: los CISO deben comprender el negocio y establecer relaciones con otras partes interesadas. Esto les ayuda a prestar un mejor servicio a la empresa y a evitar que se les considere un obstáculo. Jane destaca la importancia de que los CISO sean capaces de transmitir el valor de la seguridad a las partes interesadas sin conocimientos técnicos.
- Definición de la tolerancia al riesgo: Las organizaciones deben definir su tolerancia al riesgo a nivel del consejo de administración. Esto proporciona un marco claro en el que pueden trabajar tanto el director de sistemas de información (CIO) como el director de seguridad de la información (CISO), y garantiza que la innovación y la seguridad estén alineadas.
Retos culturales y organizativos
Jane también comparte varias anécdotas que ponen de relieve los retos culturales y organizativos en materia de ciberseguridad. Menciona que la brecha entre el equipo de infraestructura informática y el equipo de seguridad ha sido un problema de larga data. Los objetivos contrapuestos del director de sistemas de información (CIO) y del director de seguridad de la información (CISO) pueden crear un ambiente tóxico en el que la seguridad se considere un obstáculo para el progreso.
Para hacer frente a estos retos, Jane aboga por un cambio cultural. Esto implica integrar la seguridad en la organización, en lugar de depender únicamente de la tecnología. Destaca la importancia de la coordinación entre los responsables y la necesidad de que el director de sistemas de información (CIO) y el responsable de seguridad de la información (CISO) estén en sintonía a nivel del consejo de administración.
El impacto y la defensa de Jane
La amplia experiencia y la trayectoria única de Jane la convierten en una voz valiosa dentro de la comunidad de la ciberseguridad. Es embajadora de la marca y ha sido reconocida en la Lista de Honores de Año Nuevo del Rey por sus contribuciones a este campo. Sus becas «IN Security» han ayudado a 442 mujeres, lo que ha supuesto un aumento significativo de los conocimientos sobre ciberseguridad y de la inclusión.
Su compromiso con la defensa de perspectivas diversas, y especialmente con el apoyo a las mujeres, queda patente en su trabajo. Jane anima a los profesionales que no pertenecen al ámbito de la seguridad a colaborar con los equipos de seguridad y a mejorar sus conocimientos sobre ciberseguridad. Esto no solo contribuye a reducir la brecha entre las tecnologías de la información y la seguridad, sino que también crea un entorno más relevante e inclusivo para todos.
Una hoja de ruta para salvar la brecha
La conversación entre Jane y Darren en el podcast STRIVE ofrece consejos prácticos para las organizaciones que desean armonizar mejor sus funciones y responsables de TI y seguridad. Al fomentar la colaboración, perseguir objetivos comunes e integrar la seguridad en la organización, las empresas pueden crear un entorno más seguro e innovador. El compromiso de Jane con el fomento de la alfabetización digital y la inclusión subraya aún más la importancia de adoptar un enfoque integral en materia de ciberseguridad.
Puedes ver el episodio completo aquí.