La protección de datos es un trabajo en equipo. Nos enorgullecemos de nuestra comunidad de aliados y socios tecnológicos, y no cabe duda de que colaborar para ofrecer soluciones más integradas y eficaces aporta un valor añadido a nuestros clientes.
Pero hay algo que no hacemos (a diferencia de otros a los que podríamos nombrar….) y es asociarnos para encubrir carencias y luego presentarlo como una ventaja para los clientes.
No hay integración, ni valor añadido, solo relaciones públicas y más complejidad… Y quien sale perjudicado es el cliente.
¿Qué significa eso para el cliente?
Seamos sinceros, la mayoría de los proveedores del mercado de las copias de seguridad destacan en un conjunto limitado o específico de aspectos: Son buenos en VM Backup, en grandes Appliances de copia de seguridad, en proteger Salesforce, en proteger M365, Oracle o Kubernetes, pero rara vez son buenos en MUCHAS cosas… lo que les deja con lagunas en las capacidades de sus soluciones, a un paso de completar el conjunto, sin cohesión o, sencillamente, verdes de envidia: elige el dicho que mejor se ajuste a la situación.
Este problema se hace realmente patente cuando los clientes se dan cuenta de que su negocio ha evolucionado hasta el punto de necesitar nuevas capacidades de protección de datos, como la protección de Azure Active Directory, Oracle Cloud o una seguridad de datos más proactiva.
No todos los proveedores tienen la visión necesaria para anticiparse a estas innovaciones y a las necesidades cambiantes de las empresas, ni para incorporarlas a sus soluciones, lo que significa que se verán obligados a intentar ponerse al día o se quedarán atrás. Esto obliga al proveedor a hacer balance de su propia pila tecnológica (o deuda tecnológica) y darse cuenta de que el cambio es demasiado grande o llevará demasiado tiempo como para llevarlo a cabo por su cuenta; en ese caso, tendrá que renunciar a satisfacer esa necesidad o buscar a alguien a quien pueda adquirir o con quien pueda asociarse para incorporar esa funcionalidad.
A pesar de la «marketectura», al final del día te quedas con dos o más soluciones completamente diferentes, con poca o ninguna integración entre ellas, gestionadas por varios equipos de cuentas, y acabas teniendo más de lo que no quieres en tu entorno: costes, complejidad, fricciones y Risk.
Ahora te surgen más preguntas:
- ¿A quién se llama siquiera si algo falla?
- ¿Cómo se puede consolidar o automatizar algo cuando no paras de añadir piezas al rompecabezas?

Entonces, ¿qué es «EL CAMINO»?
Estamos de acuerdo en que más productos = más costes = más complejidad = más riesgo, ¿verdad?
Bueno, la solución a esto es bastante obvia —y mucho más sencilla—: aborda la protección de datos con una única solución unificada. Multicloud, en las propias instalaciones, SaaS, híbrida… ¡Una solución para gestionar todos tus datos!
[Commvault se une a la conversación]
En lugar de depender de otros para que hagan el trabajo por nosotros, hemos creado la plataforma Commvault desde cero, lo que nos ha permitido ampliar fácilmente la solución para hacer frente a nuevos retos y exigencias, como la gobernanza de datos, la transformación y la evolución hacia entornos multinube e híbridos en los entornos de los clientes.
Llevamos mucho tiempo escuchando a nuestros clientes y anticipándonos a sus necesidades.
Por citar solo algunos ejemplos:
Ser propietarios del código
El hecho de ser propietarios del código también nos facilita la adaptación y la ampliación de los servicios de la plataforma para abarcar nuevas cargas de trabajo, como la nube, DBaaS y SaaS, y nos permite aprovechar las últimas innovaciones en infraestructura, como el almacenamiento de objetos, los contenedores y las tecnologías de computación y almacenamiento en la nube (por ejemplo, AWS Graviton), para ofrecer esos servicios de forma eficiente, tal y como tú necesitas utilizarlos.
Este enfoque unificado también permite un mayor grado de automatización en todo el entorno y ofrece una mayor visibilidad de los posibles riesgos y amenazas para los datos. Automatizar. Proteger. Responder. Todo ello resulta más sencillo cuando se pueden consolidar y reducir las dificultades, minimizando el número de herramientas y puntos de contacto necesarios para gestionar un entorno de datos cada vez más diverso.
Así pues, si ayer tu entorno estaba compuesto por sistemas virtuales y físicos, Commvault te ofrece la solución. Y si hoy has añadido la nube y M365, Commvault te tiene cubierto. Y cuando mañana necesites añadir contenedores, nuevas aplicaciones nativas de la nube y mucho más, ¿sabes qué? Commvault seguirá teniéndote cubierto. No hace falta reinventar la rueda ni añadir más productos puntuales para adaptarte a los cambios en TUS necesidades de datos: puedes confiar en que Commvault te proporcionará esa protección de datos constante, sean cuales sean tus datos y estén donde estén.
En conclusión
CUESTIONA LO QUE TE DICEN: cuando analices en profundidad CÓMO va a ofrecer realmente un proveedor —o varios— su solución y satisfacer tus necesidades empresariales, para ver si todo son solo palabras o si realmente puede hacer todo lo que dice que puede hacer.
Pregúntate: «¿De verdad deberías utilizar un proveedor de protección de datos que no es capaz de proteger tus datos de SaaS?»