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IA e innovación

Arlie: Lo que la IA en TI debía ser

El asistente basado en IA de Commvault es escalable, seguro, preciso y adaptable.


¿Alguna vez has jugado al Jenga?

Todo empieza con un pequeño tambaleo: una tarea de copia de seguridad que tarda más de lo habitual, una alerta de seguridad ignorada, una casilla de cumplimiento normativo sin marcar. Cada cambio, aparentemente insignificante, parece sin importancia por sí solo. Pero, con el tiempo, la estructura se debilita. Entonces, con un solo paso en falso, todo se desmorona. Quizá te des cuenta a tiempo. Quizá no.

A veces, gestionar la infraestructura informática puede parecer un juego de Jenga. Se forman pequeñas grietas bajo las capas de complejidad, que a menudo pasan desapercibidas hasta que se convierten en fallos graves. Pero, ¿y si tu sistema pudiera detectar esos cambios antes de que se convirtieran en un problema? ¿Y si, en lugar de tener que apresurarte a reparar las grietas, tu sistema informático se mantuviera estable por sí mismo?

Ahí es precisamente donde entra en juego Arlie, de Commvault. Arlie, abreviatura de «Autonomous Resilience» (resiliencia autónoma), está diseñada para ofrecer información útil que te ayude a ahorrar tiempo, resolver amenazas y hacer frente a las complejidades. Con tu asistente basado en inteligencia artificial, disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana, podrás mantener todo estable, seguro y funcionando sin problemas antes de que estos se agraven. 

Cómo utiliza Commvault la inteligencia artificial para mejorar la experiencia del usuario

La IA ha prometido revolucionar el sector de las tecnologías de la información: resolución de problemas más rápida, automatización más inteligente y defensas más sólidas. Pero, en realidad, las soluciones de IA a menudo pueden dar resultados erróneos, resultar difíciles de escalar, plantear problemas de seguridad de los datos y no adaptarse adecuadamente. Lo que necesitan los equipos de TI no es más IA, sino una IA que se adapte a su realidad: precisa, escalable, segura y lo suficientemente inteligente como para evolucionar.

Arlie no es un simple chatbot complementario ni una herramienta piloto. Está diseñado para pensar, adaptarse y automatizar las operaciones de TI con precisión de nivel empresarial. Arlie está integrado de forma nativa en Commvault Cloud, es seguro por diseño y está disponible allí donde los equipos ya trabajan: a través de la consola, el chatbot o los flujos de trabajo de la API. Se adapta a entornos en la nube, locales, híbridos y aislados sin alterar la arquitectura existente. Esto se traduce en información en tiempo real, flujos de trabajo más inteligentes y menos errores.

Además, al estar presente en todas partes, Arlie ofrece visibilidad en todo el sistema, proporcionándote respuestas a tus preguntas más importantes. Por ejemplo, puede ayudarte con tareas como la creación de informes y ofrecerte un resumen diario en tiempo real de lo que más importa. Si tienes problemas con tus máquinas virtuales críticas, Arlie puede proporcionarte informes que muestren las copias de seguridad fallidas en dichas máquinas virtuales, junto con los motivos concretos, las explicaciones y las posibles soluciones.

Arlie no solo es tu nuevo compañero de trabajo favorito, capaz de realizar tediosas tareas organizativas sin esfuerzo, sino que además es fácil de entender y de usar. Está disponible de inmediato para los clientes del software Commvault Cloud con solo hacer clic en un botón.

Cómo piensa Arlie: el cerebro que hay detrás del asistente

Detrás de cada interacción fluida con Arlie hay una arquitectura cuidadosamente diseñada, concebida para ser precisa, segura y fiable en el exigente mundo de las tecnologías de la información.

Veamos más de cerca cómo Arlie aborda los retos de la IA que otras herramientas no pueden resolver.

Una IA que se adapta sin esfuerzo a las necesidades de las empresas

Las soluciones de IA suelen prometer eficiencia, pero‌ tienen dificultades para gestionar cargas de trabajo a escala empresarial. He aquí el motivo:

  • Requieren un gran esfuerzo computacional, son lentas y costosas. Muchos modelos de IA necesitan recursos enormes, lo que los hace poco viables para entornos informáticos a gran escala.
  • El rendimiento se ve afectado bajo cargas reales. Las herramientas de IA que funcionan bien en las demostraciones suelen fallar cuando se amplían a miles de sistemas.
  • Arquitecturas rígidas. Las soluciones de IA con una infraestructura fija no pueden adaptarse a las fluctuaciones en la demanda de TI, lo que provoca cuellos de botella.

Arlie es capaz de gestionar de forma eficiente grandes volúmenes de trabajo sin que ello afecte al rendimiento ni a los presupuestos. Cuenta con:

  • Procesamiento ligero de IA. Arlie optimiza el uso de la potencia de cálculo, ejecutando modelos de IA de forma eficiente sin un consumo excesivo de energía.
  • Equilibrio adaptativo de la carga de trabajo. La IA se adapta dinámicamente al aumento o la disminución de la demanda en tiempo real, evitando las ralentizaciones.
  • Implementación en múltiples entornos. Arlie funciona en la nube, en las propias instalaciones o en entornos aislados, lo que lo hace adaptable a cualquier infraestructura de TI.
  • Integración basada en API. Se integra a la perfección en los flujos de trabajo existentes, lo que permite a las empresas ampliar la IA a miles de sistemas sin necesidad de rediseñarlos.
  • Utiliza tu propio modelo de lenguaje e índice vectorial. Tanto si utilizas OpenAI, Gemini o Llama como si aportas tu propio modelo de lenguaje a gran escala (LLM) y almacén vectorial, Arlie se adapta. Utiliza tu propia base de datos vectorial (Qdrant, Azure AI Search o Cosmos DB).

IA que minimiza las alucinaciones

Una de las mayores barreras para la confianza en la IA es la «alucinación», que se produce cuando los modelos generan con total seguridad respuestas inexactas o engañosas. Entre los problemas se incluyen:

  • Los chatbots hacen conjeturas en lugar de saberlo con certeza. Sin un contexto verificado, las herramientas de IA suelen «rellenar los huecos», lo que genera riesgos en lugar de aportar claridad.
  • Las respuestas de los grandes modelos de lenguaje (LLM) estáticos carecen de fiabilidad. No existe ningún mecanismo integrado para verificar si una respuesta es correcta.
  • La desinformación ralentiza el trabajo de los equipos de TI. En lugar de resolver problemas, los equipos pierden tiempo verificando los resultados de la IA.

Arlie se basa en un marco de generación reforzada por recuperación, lo que significa que, antes de responder, recopila respuestas de fuentes fiables y verificadas por la empresa. Entre las ventajas de este enfoque se incluyen:

  • Recuperación contextual frente a generación. Arlie se basa en documentación conocida, registros y antecedentes de incidentes, y no solo en la predicción lingüística de un modelo de lenguaje grande (LLM).
  • Búsqueda semántica por vectores. Entiende la intención del usuario y la relaciona con datos relevantes, no solo con palabras clave.
  • Seguimiento de «alucinaciones» en tiempo real. Si el nivel de confianza es bajo o se detectan lagunas en la cobertura, la respuesta se marca, se reevalúa o se retiene.
  • Validación continua. Los ingenieros revisan las respuestas señaladas e incorporan comentarios estructurados al modelo para su mejora continua.

IA que minimiza el riesgo relacionado con los datos desde su diseño

Los modelos de IA no siempre se diseñan teniendo en cuenta la seguridad. De hecho, pueden llegar incluso a tratar los datos de la empresa como si fueran datos de prueba, sin prestar apenas atención al cumplimiento normativo, al aislamiento o a los controles de acceso. Entre los problemas que pueden surgir se incluyen:

  • Modelos de lenguaje a gran escala (LLM) entrenados con datos sensibles. Algunas herramientas de IA conservan o reutilizan, sin darse cuenta, la información facilitada por los clientes, lo que genera graves riesgos de seguridad.
  • Flujos de datos opacos. Las empresas no siempre saben adónde van sus datos ni cómo se procesan.
  • No son adecuados para sectores regulados. La mayoría de los asistentes de IA no están preparados para entornos físicamente aislados, auditorías de cumplimiento normativo ni una gestión estricta de los datos.

Arlie se ha diseñado pensando en la seguridad, con controles que se adaptan a las necesidades de los sectores más regulados, desde el financiero hasta el público. Arlie cuenta con:

  • Los datos de los clientes están protegidos. Los datos de los clientes nunca se utilizan para entrenar modelos de inteligencia artificial. Solo se analizan los metadatos y los registros estructurados de consultas, nunca el contenido.
  • Entornos de IA en «sandbox». Arlie se ejecuta en un entorno aislado y seguro que ayuda a reducir la fuga de datos entre los distintos usuarios.
  • Implementación en múltiples entornos. Admite instalaciones en la nube, locales y aisladas, de modo que las capacidades de IA no pongan en riesgo el control.
  • Automatización alineada con las políticas. Arlie detecta patrones de acceso no autorizado y ayuda a aplicar automáticamente las políticas de seguridad y cumplimiento normativo.

IA que aprende y evoluciona

La IA no es estática. Tus sistemas evolucionan, las amenazas cambian y los flujos de trabajo se transforman. Sin embargo, la mayoría de las herramientas de IA no lo hacen. Una vez implementadas, se estancan. Ese enfoque tiene inconvenientes, como por ejemplo:

  • No aprenden del uso en el mundo real. Muchos asistentes no mejoran sus resultados con el tiempo, por lo que repiten los mismos errores.
  • No se tiene en cuenta la información recibida. Si un usuario señala un error, esto no se tiene necesariamente en cuenta en el sistema para mejorarlo.
  • No se adapta a los cambios en la infraestructura. La IA que no se optimiza continuamente queda obsoleta rápidamente, sobre todo en entornos empresariales dinámicos.

Arlie está diseñado con ciclos de aprendizaje continuos, lo que le permite mejorar con cada interacción. Las ventajas de este enfoque son:

  • Aprendizaje supervisado y no supervisado. Las respuestas marcadas son revisadas manualmente por los ingenieros, mientras que los modelos de detección de anomalías realizan un seguimiento de los resultados con baja fiabilidad.
  • Ajuste adaptativo. Arlie ajusta las ponderaciones de la búsqueda semántica, los umbrales de puntuación y los algoritmos de clasificación en función de lo que da buenos resultados en la práctica.
  • Mejora con el uso. Cada registro que analiza y cada flujo de trabajo que gestiona contribuye a que los resultados futuros sean más inteligentes y rápidos.
  • Evita que se repitan los errores. Arlie identifica patrones de error recurrentes y adapta sus recomendaciones para resolverlos antes de que se repitan.

No es solo IA. Es IA que funciona.

La IA en el ámbito de las tecnologías de la información no puede permitirse ser experimental. Debe ser escalable, segura, precisa y adaptable, capaz de rendir bajo presión y evolucionar a medida que aumenta la complejidad. Eso es precisamente lo que ofrece Arlie.

En lugar de hacer conjeturas, verifica. En lugar de sobrecargar los sistemas, los optimiza. En lugar de generar ruido, lo elimina. Profundamente integrado en todo tu entorno informático —desde las cargas de trabajo hasta los flujos de trabajo—, Arlie es más que un asistente. Forma parte de tu infraestructura.

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